Historia de los bañadores de sincro

La historia de los trajes de baño/bañador es muy curiosa. Hace 100 años las mujeres no podían bañarse ni en el mar ni en una piscina. También se consideraba que tomar el sol y broncearse era de la clase “baja”. Pero se extendió un rumor o creencia que decía que el agua salada era buena para la salud y para la procreación. Entonces se bañaban con ropa y muy rápido ya que todo lo que fuera enseñar partes femeninas se consideraba sensualidad y estaba prohibido, por lo que no podían nadar ya que un exceso de tiempo en el agua atraía las miradas de los hombres. También debían hacerlo acercándose a la orilla en un carro, ya que el andar hasta la orilla también podía atraer las miradas de dichos hombres.  

Como os hemos contado en “Los orígenes de la sincro”, Annette Kellerman fue una de las primeras mujeres en usar traje de baño de una sola pieza a principios del siglo XX (hasta entonces se utilizaban pantalones, conocidos como “bloomers“). Sus bañadores fueron tan populares, que creo su propia línea de moda, pero no sin antes ser detenida por ello. Hizo una defensa pública para llevar bañadores de una sola pieza y se presentó en una playa de Masachussets con un traje de baño ajustado, con el que se le veian las rodillas y de manga corta. Las normas en aquella época eran tan duras que existía lo que denominaba hombres “medidores de bañadores” que se aseguraban de que se cumpliesen los límites establecidos de las medidas por encima de la rodilla. Al poco tiempo de dicha detención, varias mujeres empezaron a lucir sus bañadores.

Una curiosidad de estos bañadores es que estaban hechos de lana, y cuando se mojaban podían llegar a pesar hasta 3kg. 

En 1935, en Estados Unidos, se fabrica el primer traje de baño femenino de dos piezas y en los 40, las actrices de Hollywood ya lucen ajustados bañadores semielásticos cortados en la cintura y formando un “dos piezas” (Bikini). Louis Réard, que lo bautizó así tras la explosión de una bomba nuclear en el atolón de Bikini.

Cada vez se consiguió que las mujeres enseñaran más partes de su cuerpo, y ya en los años 60-70 con la revolución feminista y la lucha por los derechos de la mujer aparecieron los tangas y el topless. Surge la lycra y se convierte en el material estrella de estas prenda de baño. En esta década también apareció el monokini, creado por Rudi Gernreich.

Aunque el bañador tras la invención del bikini queda en un segundo lugar, en los 80-90 resurgen con un nuevo estilo, triunfando aquellos con el tiro alto, a imagen y semejanza del que lucían Carmen Electra o Pamela Anderson en la serie Los vigilantes de la playa.

Esta evolución favoreció enriquecidamente a nuestro deporte que nos permitió invertarse nuevos bañadores con nuevas formas, estampados, temáticas.

También puedes ver nuestro artículo sobre “Los bañadores en sincro”.

Una cuestión también que se plantea mucha gente que desconoce este deporte es, ¿cómo y dónde consiguen hacer esos bañadores tan espectaulares? Os ponemos a continuación algunas modistas, proveedores y marcas que se dedican a ello.

Aquí una pequeña galería de la evolución de los bañadores desde el 2000 hasta el 2020.

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